En Cultura Gospel los niños son muy importantes, por lo cual tenemos un espacio exclusivo para ellos, donde a través de juegos y actividades aprenden a conocer más el Evangelio.

Queremos contarte más acerca de esto…

Uno de los errores más comunes en el ministerio de niños es pretender usar la ley para corregir el comportamiento externo, pero esto es lo que no cuadra:

¿Por qué predicaríamos el evangelio de gracia a los adultos en el púlpito y predicaríamos la ley en el salón de los niños? ¿Acaso sólo los adultos necesitan a Jesús? ¿Acaso los niños aún tienen oportunidad de salvarse a través de su obediencia y no por la gracia de Cristo?

Cuando usamos la Ley en el salón de clases estamos diciendo: “Los niños necesitan aprender a comportarse”. La consecuencia de este tipo de enseñanza es que cuando los niños crezcan se darán cuenta eventualmente que no pudieron ser perfectamente obedientes como se les exigió y entonces ocurrirá lo que suele ser muy común en niños que crecen dentro de la formación de una escuela bíblica dominical: Desanimo. Al llegar a la adolescencia estarán tan desanimados por su bajo rendimiento en esto del “cristianismo” que optarán por alejarse de Dios como quien se marcha de una carrera derrotado.

Debemos decirlo, si la ley no pudo cambiar a Israel (el pueblo de Dios) en un pueblo santo y justo, puesto que nunca pudieron cumplirla, ¿Por qué supondríamos que enseñar la ley a los niños los guiará a la salvación? Los niños necesitan saber que a pesar de sus pecados, tienen un Salvador en Cristo, los niños necesitan a Jesús.

Un ministerio “defensivo”.

El corazón de un niño es de naturaleza pecaminosa, lo que significa que está inclinado al pecado desde el nacimiento. Es vital entender esto, porque si creemos que el corazón de los niños es puro, nuestra tarea como padres o maestros sería protegerlos del mundo, impedir que vean ciertos programas, que sólo vayan a escuelas cristianas, que tengan cierto tipo de amigos, etc. A esto lo llamamos un “ministerio defensivo”.

Cuando en el fútbol soccer un equipo va ganando, por lo regular se planta en su lado de la cancha y se dedican a jugar defensivo. ¿Por qué? Porque creen que ya tienen la victoria, solo necesitan cuidarla. La Biblia por el contrario, no enseña que un niño nazca puro y que sólo basta con mantenerlo así con una buena formación de valores.  Nuestros corazones son pecaminosos de nacimiento, por lo que los niños no necesitan protección tanto como transformación.

Un ministerio ofensivo es diferente.

Un ministerio ofensivo confía en el poder del evangelio para transformar y cree en el nuevo nacimiento, por tanto en vez de proteger a los niños del mundo, los enseña a vencer al mundo mientras que el evangelio está operando en ellos para ser transformados.

Thomas Chalmers lo dice así:

La mejor manera de vencer al mundo, no es con moralidad o auto-disciplina. Los cristianos vencen al mundo, viendo la belleza y excelencia de Cristo. Ellos vencen al mundo viendo algo más atractivo que el mundo: Cristo.

Los niños también necesitan a Jesús.

En nuestros salones impartimos enseñanzas centradas en el evangelio, pues el evangelio apunta al corazón y no al comportamiento. El evangelio no es una lista de cosas por hacer, sino es la historia de todo lo que ya fue hecho por nosotros, por tanto no solo se trata de saber historias, sino de entender lo que esas historias nos quieren contar acerca de Dios y su Evangelio.

Es así que nuestra meta al impartir las clases no es que los niños aprendan a comportarse como Abraham, sino que vean el evangelio de gracia en la vida de Abraham, el cuál fue elegido por Dios soberanamente aún siendo pecador. No queremos que sean como Moisés, sino que vean que Jesús es nuestro Moisés que vino a liberarnos de la esclavitud del pecado y llevarnos a una tierra de bendiciones. No queremos que sean los nuevos “David” venciendo sus gigantes, queremos que vean en la historia de David al gran Salvador que es Cristo, que en debilidad vino a pelear nuestras batallas y a derribar a nuestros enemigos para darnos la victoria por medio de su muerte.

Nuestra visión en Cultura Gospel

Nuestra visión es ver a niños transformados por medio de la enseñanza del evangelio.

Creemos que un corazón transformado resultará en una vida obediente. Si como iglesia enseñamos a los niños a comportarse bien, sin un corazón transformado, entonces les estamos enseñando a ir en contra del evangelio y condenándolos a una vida moral sin el poder transformador del evangelio.

Cada domingo los recibimos con mucho amor  ¡Todos los niños son bienvenidos!  #GospelKids

Nuestros pequeños de Kinder y Primaria trabajan cada clase las lecciones de www.childrendesiringgod.org donde juntos van descubriendo la Biblia y el amor de Dios para ellos, visita la liga para conocer más.